Lectura del Tarot

Tomar la decisión sobre acudir a un servicio de lectura de cartas se convierte a veces en un dilema fuera de límites. Se ha difundido un mito erróneo sobre la naturaleza en la que desarrolla el Tarot. Si buscamos en la historia podemos encontrar claramente que mucho antes de que el Tarot fuese considerado como un oráculo (sistema de predicción) había sido expresado por medio de murales, arte pictórico, tallados en piedra, madera y por medio de jeroglíficos. Esta forma diversa de manifestación de una cultura antiquísima como la egipcia nos legó toda la información requerida para conocer a través del tiempo pasado los procesos por cuales el hombre transita y descubre en su interacción con el entorno todas las cualidades y capacidades que posee para su evolución.

Hoy día podemos encontrar mitos y tabúes que podrían equivocadamente impedirnos consultar de forma segura y libre una lectura de cartas. Los motivos más frecuentes son: el temor a incurrir en un pecado de origen religioso, el temor a escuchar cosas que no podremos manejar, el riesgo de estar en un lugar donde no tengamos seguridad, el temor a ser engañados de forma económica o ser sugestionados emocionalmente. Nada de esto es puede sucedernos si conservamos algunas reglas básicas como:

  • Iniciar un dialogo interno en el que estamos concientes de la necesidad de una orientación que nos de paz para tomar las decisiones necesarias.
  • Acudir previamente al lugar escogido para verificar si las energías que circulan en ese espacio son afines a nosotros.
  • No dar información adelantada que de ventajas a quien le dará el servicio. Ya que si la persona que escogiste tiene voluntad de servicio espiritual, esta será debidamente canalizada por los seres supremos para dirigirte hacia la mejor ruta a escoger sin que tengas que hablarle de nada.
  • Ser prudente en el momento de recibir por parte del servidor espiritual las instrucciones para solucionar tu problema, ya que hay quienes manejan los asuntos espirituales con el fanatismo o la ignorancia en la que han vivido llegando a obligar a los más inocentes y desesperados a pagar sumas de dinero por cosas falsas.
  • Evita causarle daño a otros bajo la influencia o consejo de un servidor espiritual, ya que entre otras cosas, la ley de causa y efecto podría activarse en tu contra.

Si decides comprobar por ti mismo tu capacidad para interpretar las cartas del Tarot recuerda comenzar con una invocación en la que se ha de pedir permiso al Dios primario, entendiéndolo como el ser supremo inculcado desde el hogar como nuestro Dios. También debemos solicitar la asistencia de los seres que a través del tiempo han cultivado la espiritualidad y hoy consideramos ejemplares maestros de la luz y el conocimiento universal. Recuerden hacerlo en un espacio cómodo, limpio, con elementos aromáticos positivos, flores, agua, humos de inciensos y colores apropiados en el ambiente y la comodidad al vestir. Nuestro cuerpo debe estar limpio, nuestra mente en paz y nuestro espíritu dispuesto a recibir señales de una forma natural. Nada nos debe perturbar.

La libertad en el intercambio de opiniones, el uso del instinto y la percepción vibracional son tus mejores herramientas para acertar el lugar adecuado en caso de que necesitas de esa orientación espiritual. Así que con gran seguridad y plenitud de voluntad siéntate frente a ese tarotista y dile: “Échame las cartas”.