RUNAS-VIKINGAS

Cuando haces un espacio en tu vida para ellas, ellas a su vez crean un lugar para ti.

A diario nos encontramos con múltiples decisiones por tomar y al final la incógnita constante es: ¿escogimos la mejor? 

Las runas o el oráculo vikingo nos ofrecen una forma directa y sencilla de analizar las mejores opciones frente a cada situación, de expandir la capacidad para entender las cosas del pasado y, además, pueden darnos una buena guía para nuestras acciones futuras.

Las runas hoy son una forma organizada de predicción, cuyos símbolos en su origen provienen del alfabeto germánico, usado por los diferentes clanes o tribus del norte de Europa y especialmente en Escandinavia, quienes hasta la actualidad realizan conjuros llamados Galdrar.

Las runas contienen elementos simbólicos relacionados con los secretos que encierra la naturaleza y todo elemento existente en la vida misma. La palabra runa significa misterio, secreto, algo que tenemos que descubrir.

Mucho antes de conocerse el sistema rúnico como un oráculo que contiene 25 elementos o símbolos que aparecen grabados sobre madera, piedra o barro, éste existía conformado elementalmente como un alfabeto simbólico en la época de la piedra pulida (prehistoria) y fue pasando al fonetismo por la necesidad de un medio de comunicación para poder aprovechar la influencia comercial mediterránea a mediados del siglo II antes de Cristo.

El concepto de la simbología rúnica incluye fenómenos naturales como el relámpago y la puesta del sol, materiales resultantes de los cambios atmosféricos como el hielo y el granizo, objetos de su uso diario como el martillo, el arco, la flecha y el carro, animales como el alce, el búfalo y el caballo.

También incluyeron los árboles, la tierra, la cosecha, el hogar, la familia y la palabra. En el plano no físico se plasmaron en las runas la importancia de la unión, la hermandad, el instinto, la búsqueda, la valentía, la fe, la creatividad, los principios, el cambio, el esfuerzo, la vida y la muerte.

Las leyes de la provincia de Escocia fueron escritas en runas (siglo XIV) y antes las rutas comerciales desde Europa oriental hasta Groenlandia y desde el círculo Ártico hasta Grecia y Constantinopla todas fueron marcadas por formas o símbolos rúnicos. Muchos edificios europeos en Francia y Alemania son testigo de la simbología runica.

Sin límites

Los elementos rúnicos se usan hoy en la psicología así como en múltiples investigaciones astronómicas y su trascendencia a la actualidad se debe a su sentido de apertura, a su libertad y a su rechazo al dogmatismo por ser éste la prisión del espíritu que encadena la mente.

Esos principios de libertad y de apertura trascienden el espacio y el tiempo porque no fomentan las diferencias como un defecto, ni crea fronteras que limiten el paso de otros. La base de su pensamiento es: “Todo hombre libre es su propio sacerdote”.

Las runas te brindan beneficios y gran protección. Profundizando en su estudio y conociéndolas podrás consultarlas, hacer rituales, tomar decisiones trascendentales y también tenerlas como amuleto.

Recuerda que lo que hace la diferencia entre un Mago Rúnico y otro es la calidad interpretativa tomando en cuenta siempre que la información bien asimilada y bien usada es la llave de los grandes y de los sabios alquimistas.

Cómo usarlas

Si ya tienes unas runas o deseas adquirirlas recuerda que para usarlas lo primero es colocarlas en un talego o bolsa rúnica, aunque también las pueden desplegar sobre una mesa cubierta por un paño con el color de tu preferencia, colocándolas hacia abajo. Luego pon tus manos sobre ellas y concéntrate para elaborar las preguntas necesarias. Basta con una runa para responder la pregunta siempre que ésta se haga de forma específica. Se pueden sacar runas sucesivas para ampliar la respuesta o subsiguientes preguntas.

Con las runas se pueden hacer consultas diarias y consultas de seguimiento para una situación específica y encontrar respuestas en sus diversos símbolos, por ejemplo, si una persona desea lograr un reto de estudios optando por una maestría entonces puede preguntar si es conveniente en esa etapa de su vida realizar ese examen y si la respuesta es la runa Teiguaz (la flecha ascendente) -que significa avance- la respuesta será sí.

Luego la persona puede preguntar si ya está preparada intelectualmente para presentar ese examen y si la respuesta es la runa Hagalaz -que significa obstáculo- entonces la persona debe ampliar su información sobre los temas posibles en el mismo.

Así sucesivamente la persona puede llegar a descifrar inclusive los temas que se preguntarán y hasta medir su resultado con el uso disciplinado de este maravilloso sistema adivinatorio.