facultades psiquicas

Esta es una interrogante que a menudo se hace mucha gente. Y la respuesta no está en una técnica, en una terapia o en estudiar para un examen que lo determine.

No existe nada ni nadie que deba o pueda otorgarnos un certificado, una maestría o un doctorado en ello. La razón es que no podemos aprender lo que ya sabemos, lo que ya está dentro de nosotros, lo que sólo necesita desarrollarse para sincronizar vibracionalmente cuerpo, mente y espíritu. La respuesta al cuestionamiento sobre si tenemos facultades o no, puede dilucidarse en la comprobación personal de los eventos paranormales a través de la aplicación positiva del instinto en nuestra vida real. Quien podría refutarnos una realidad palpable de que hemos adelantado en nuestra mente un evento que posteriormente se da sin que tengamos conexión ó cercanía física a ello.

La capacidad psíquica no tiene límites a diferencia de la capacidad física, aunque ambas se desarrollan. Veamos: si una persona desea competir en un maratón deberá tener una alimentación adecuada, una actividad cardiaca saludable, una mente exclusivamente dirigida hacia la meta y un par de piernas entrenadas. La capacidad psíquica sólo requiere de fluidez mental y un cuerpo en calma. Para lograr esta fluidez mental no debemos ignorar eventos que por ser inexplicables erróneamente los colocamos en un espacio de nuestra mente donde no nos molesten. Estar seguros no significa apartarnos de lo que existe e ignorarlo. Si echamos una mirada a la historia encontramos que el hombre primitivo básicamente se defendía, para sobrevivir, dejándose llevar por el instinto. Sí, el instinto, esa voz interna que le anunciaba previamente la necesidad de protegerse. Era el poder de captar lo que aún no estaba frente a él, pero podía presentir que llegaba, como un huracán, un maremoto, un temblor, un estallido de volcán, entre otros.

El instinto es un poder de percepción que nos provee de información necesaria de forma inducida o fortuita por medio del sistema áurico (conjunto de ondas vibracionales que circundan los cuerpos físicos). Los científicos abrieron una brecha al sustituir el concepto limitado sobre la descripción de las cosas y la relación entre ellas como resultado de los sentidos que los perciben. Los científicos aceptan que todo lo físico se compone de átomos (partículas visibles), ondas (vibración) y del espacio (lo invisible) expandiendo el concepto de que las cosas y las relaciones entre ellas varían según la posición o el punto de vista de quien los observa. Se incluye entonces el carácter personal como un factor determinante. Si nos enfocamos en que existen “cosas” aunque no las veamos estaremos dando paso en nuestra vida hacia un mundo más pleno y obtendremos una apertura mental que nos adentrará a experiencias paranormales constructivas.

El campo de la electro-magnética nos ofrece de información valiosa para aprender a asociar de una manera natural el mundo físico y el etérico. Pero recordemos que nuestra mente sólo aceptará las cosas que conoce y rechazará lo contrario mientras no le incorporemos la información requerida. Debemos buscar información y discutirla, discernirla, crear nuestros propios criterios y ritmo de acción.

En relación al otro factor importante en el desarrollo de las facultades psíquicas, recomiendo la calma del cuerpo. Para lograr esa calma debemos liberarnos de cualquier molestia que impida la actividad de los fluidos corporales. Para el relax corporal se aconseja relajantes, terapias acuo-térmicas, masajes terapéuticos, hipnosis, o simplemente una rutina de horas de sueño satisfactorio y reparador, todo dependerá de las condiciones propias de cada cual. A continuación les cito algunas de los eventos con los que podrán identificar estados concientes de actividad energética ó desarrollo psíquico personal:

  • Sentir una descarga eléctrica repentina sin haber hecho contacto con cable alguno.
  • Decir palabras que simultáneamente otra persona cercana también expresa.
  • Presentir y posteriormente comprobar un evento
  • Estar súbita e inexplicablemente en medio de un gran túnel de luz y con deseos de quedarse gozosamente allí
  • Mirarse a sí mismo desde lo alto mientras se duerme
  • Literalmente, escuchar palabras, consejos, tonos musicales, e información simbólica desconocida sin mediación de palabra alguna
  • Observar que alguien repentinamente se envuelve en un entorno de luz mientras te habla.
  • Sentir sensaciones de vacío o de silencio profundo en medio de una multitud.
  • Sentir cambios intermitentes en la temperatura del cuerpo asociado a imágenes mentales de presencias sutiles que transmiten paz y amor.
  • Sentirse sin razón explicable dentro de estados de ánimo extraños en los que el tiempo y el espacio se detienen y tu identidad es el mismo universo.

Todos hemos iniciado en algún grado un desarrollo psíquico. Les invito a buscar y conocer de ahora en adelante ese Mago interno que llevan dentro.