colores

Dime tus colores y te diré lo que te pasa

 

Los colores invaden nuestra vida diaria y constantemente los escogemos con diferentes motivos como comprar un pantalón beige que nos combine con la corbata de figuras en marrón, o comprar un carro amarillo para llamar más la atención, pintar las paredes de nuestra casa en blanco y verde menta para sentir paz y relajación, ó encender la pasión de quien amamos con unas hermosas rosas rojas. Así logramos despertar ó satisfacer emociones según el color escogido. También los medios publicitarios encuentran en el color una herramienta sumamente productiva. En este caso se llega a producir en los consumidores de sus productos una asociación color-forma con resultados económicamente beneficiosos. Pero profundizando en este fascinante mundo del color podemos encontrar grandes beneficios más allá de la simple escogencia para la satisfacción de gustos o en el aparataje publicitario.

Ya sabemos que en los centros de hospitalarios hay determinados colores establecidos como estimuladores de sanación, tanto en sus estructuras físicas como en la vestimenta diaria de su personal. Los estudios que se realizan hoy en día sobre la lectura del Aura, la Foto-terapia cromática y las pruebas psicológicas entre otras, son realidades irrefutables de los beneficios del color. Pero ¿Que es el color? El color es entendido como el conjunto de ondas lumínicas que viajan según su longitud hasta centros receptores, como los ojos y la piel, provocando estimulaciones naturales ó dirigidas. El estudio sobre la terapia del color se remonta a Grecia, China, Egipto y la India y es en la medicina ayurvédica donde podemos encontrar que hace más de tres mil años se usaban lámparas de papel teñido colocadas sobre velas, siendo modificado el color del papel según los efectos que deseaban encontrar. No hay dudas sobre la eficacia de la aplicación de la terapia del color como una herramienta más de evolución. Pero si aprendemos a diagnosticar nuestros estados emocionales por medio del color podremos cambiar positivamente nuestras emociones. Una vez identificadas las emociones pasamos a reforzar las positivas y a reemplazar las menos positivas utilizando nuevos colores en nuestra vestimenta, en la decoración de nuestro hogar, y en la activación del rayo metafísico correspondiente.

En mi servicio diario he desarrollado por medio del estudio de mis casos una técnica sencilla para identificar la presencia y frecuencia de ciertos estados anímicos no positivos y su relación con emociones tempranas de vida. Esta técnica podemos aplicarla en casos de indecisión, enfermedad física, depresión, soledad, cólera, presión grupal, ansiedad, etc. Pero si deseamos identificar la verdad más profunda de una gran emoción positiva también encontraremos en ella beneficios. Lo primero es cerrar los ojos y visualizar poco a poco tres colores. Es muy importante el orden en que aparecen en nuestra mente. Hay personas a quienes se les hace difícil y sienten presión, si así fuere simplemente piensa en un solo color y escríbelo, luego con calma un segundo color que luego escribirás y luego piensas en el tercero y último escribiéndolo también. Cuando damos una orden a la mente para que escoja tres colores estamos activando una maquinaria de pensamientos que recorren un camino de emociones y sentimientos que luego se plasman en la mente como si fuese una obra pictórica. Esto es lo que sucede allí dentro de nuestro cerebro cuando pensamos en colores.
El primer color escogido representa la gran prioridad, lo más emergente en nuestras emociones
El segundo color escogido representa el gran obstáculo que se intenta manejar o vencer.
El tercer color escogido representa lo que traemos de arrastre del pasado. Lo que hemos descuidado y hoy está atrasado en nuestra vida.

A continuación un extracto básico sobre la interpretación de la escala cromática permutable adaptado para el lector.

Significado de algunos colores en la escala cromática permutable, según mi estudio:

Blanco: Fuerza interior, creencias espirituales, fe propia.
Verde: Capacidad de apertura, anhelos, metas, dirección.
Rosado: Apoyos afectivos, nexos sentimentales, asociaciones grupales
Naranja: Niveles de auto-valoración, amor propio.
Azul: Capacidad para la expectación, observación, prudencia. 
Violeta: Firmeza mental, toma de decisiones, cambios radicales
Amarillo: Capacidad de comunicación corporal y verbal
Rojo: Vitalidad, energía que debe dirigirse.
Beige: Capacidad para concientizar errores
Marrón: Recuerdos, nostalgias, apegos al pasado.
Plateado: Procesos de meditación, introspección
Dorado: Asertividad en la conexión espiritual
Cobre: Capacidad de regresión natural
Negro: Tristeza, dolor afectivo, inactividad.