Tengo la convicción de que cada ser humano puede exponer y defender sus criterios sobre  lo que le rodea y debe ser respetado por ello como un acto claro y necesario de responsabilidad. El dilema se plantea cuando en medio de diferencias de criterios se agotan las palabras y la tolerancia. Esto sucede cuando el sistema emocional y el deseo de control supera la razón y se identifica entonces una ausencia de  “conciencia”, entendida ésta como la capacidad de conocimiento claro y reflexivo de las cosas. En otras palabras se crea una pugna en la que las partes involucradas no encuentran un punto medio como base para identificar los cambios beneficiosos mutuos y la prevención de consecuencias irreversibles.

Según el diccionario el término guerra abarca múltiples conceptos y entre ellos: la ruptura de paz entre dos potencias, la pugna entre dos o más personas, toda lucha aunque sea en sentido moral. oposición de una cosa con otra, causar molestia y muchas más. El único concepto de guerra que debemos plantearnos es aquel que se inicia con la seguridad de un entendimiento final de las diferencias, en el cual toda palabra tiene apertura y un tiempo prudencial para llevar los acuerdos a la práctica. Guerrear por la paz es impedir de forma pacífica que se instalen principios torcidos de libertad y respeto humano.

Los términos de acción más extremos en una guerra por la paz sólo deben llegar hasta la presencia de la masa y la resistencia pacífica. Para ello bien vale recordar la lucha pacifista librada en la Isla de Vieques al este de Puerto Rico con los resultados que ya todos conocemos.

Todos podemos ser guerreros de la paz. Seamos guerreros de paz. Tratemos de involucrar  el color azul en todos nuestro eventos y situaciones diarias. Ensayemos cada día sobre la experiencia de visualizar el Rayo Azul de la liberación. La vibración de éste croma emana estímulos de seguridad y permite la liberación de miedos y por ende nos provee de tolerancia y paz. En estudios metafísicos se ha logrado asociar el Primer movimiento de la sinfonía No 5 de Beethoven a la emanación de sentimientos de libertad del Rayo Azul y en las corrientes espirituales desarrolladas bajo el cristianismo se identifica al Arcángel Miguel como el bien amado guerrero de la paz cuyo poder se expande como un manto de protección sobre nuestro planeta para acudir como mensajero de dicha paz elevando la conciencia de toda entidad de vida terrena y acelerando los procesos correctivos de eventos traumáticos post-guerra.

Deseo entregarles una invocación dirigida a la activación del poder del Arcángel Miguel para situaciones donde la paz sea requerida. Mil bendiciones a todos.

INVOCANDO AL ARCÁNGEL MIGUEL EN SITUACIONES DIFÍCILES

Oh bien amado Arcángel Miguel, hoy acudo a ti con la seguridad de sentir el gran poderío

de tu espada de triunfo en medio de este caos que amenaza con hacerme débil.

Que tu espada empuñada en mi mano se convierta en razones certeras de cambio en los oídos

de quienes hoy carecen de conciencia y con miedo se pierden en la oscuridad de la guerra.

Que mi deseo de paz se una a la de muchos que hoy, fervientemente, oran por la justicia de vida.

Que tu manto azul de protección se expanda para cubrir de segura paz a todo refugiado

que atribulado espera.

Que tu escudo se convierta en el muro protector de toda esperanza de futuro.

Y que el idioma común del ser humano sea la unidad pensamiento mismo.

Sea la PAZ aquí, hoy, mañana y siempre.

Amén.